El pasado año la Iglesia afrontaba el reto de depender exclusivamente de las aportaciones recibidas por aquellos declarantes del impuesto del IRPF que así lo señalen. Se dejaba así de recibir aportaciones del Estado. La Iglesia decidió contratar a una consultora e iniciar una campaña de publicidad para animar a contribuir tanto a creyentes como a personas que valoren su actividad. La versión 2.0 de la campaña giro en torno a la web portantos.es.
Los primeros resultados de ese campaña muestran que se ha incrementado en un 2,78% las declaraciones que han marcado la casilla de contribución a la Iglesia Católica en la campaña del IRPF del año pasado respecto al anterior.

