Un cortometraje titulado “Mano amiga” muestra el funcionamiento de una ONG donde sus miembros maximizan sus intereses y no el del colectivo que anuncian proteger. No tienen incentivos para atender correctamente a los inmigrantes porque sus fondos no dependen de ellos como sí ocurre con las empresas que ayudan a los necesitados ganando dinero. Se trata, por supuesto, de una caricatura que no se puede generalizar a todas las ONG.
No hay comentarios:
Publicar un comentario